viernes, febrero 5
sobre mi nombre....
No sabes como extraño mi calma,
no sé si voy a ser, feliz así...
Dime mi amor
¿me perdí?
Dime porque,
no te vi...
jueves, enero 21
en donde estes, cuando quiera abrazarte y como estes ya estoy ahi......
Hasta pronto
Talvez algún día me viste desde los cielos
caminando serena entre los campos abiertos
y me brindaste con tus grandes alas
un poco de sombra a mi espalda arrugada.
Y siguiendo mi camino sin percatarme de aquel compañero
pensando que era una nube la que me prestaba su velo
seguí aquel rumbo bendiciendo al cielo
y pensando en aquella sombra, q me devolvía anhelos
Llegando a un árbol, pare a su sombra
entonces tu, ave descansaste en sus hojas
dispuesta a tomar algo de alimento
levante mis ojos a la par de mi trompa
Entonces vi, a aquella halada criatura
y sus ojos negros me atraparon con dulzura
y lo escuche hablar
sin barritar palabra alguna
Te he visto viajera caminar muchas dunas
y me ha sorprendido el verte única
algo en mi interior me hizo levantar el vuelo
y permitir que mis alas te evadan el calor del cielo
Oh, muchas gracias te doy por tu compañía
sin ti talvez no hubiera podido pasar este día
con respecto al motivo que me hace viajar
pues es que busco algo que aun no logro encontrar
Algo mágico se encendió entre ambos seres
y no pudieron evitar
la tarde entera juntos pasar.
Llego la noche y debían descansar
ambos durmieron con infinita paz
siguiendo en sus sueños juntos como en la realidad.
Llego el amanecer y junto a el, el invierno
Es mi hora de caminar
y mi hora de emigrar
se dijeron
Aunque ninguno se dijo adiós
Seguro nos encontraremos de nuevo
en el próximo verano
talvez cuando ambos seamos aves
o ambos elefantes
Y ese día llego
martes, enero 12
Bla bla bla
Cuando el vibrato se convierte en mi andar
Y no hago más que caminar
Cuando el alma se me va por una quena
Y me recibe el que ama de verdad
Coincido una vez más en lo mismo
Que para amar
Es necesario dejarse llevar
.......
Das el resultado
Dear
Y continuas con tus planes para el futuro
Ninguno para hoy
Scared
Así cuando tu me hablas de las cosas que no haces
Annoyed
Porque me recuerdas una parte de mi
……
Entre formulas de química
Y gráficos de autocad
Trato de no olvidar mi rima
Y esta se queda aquí sin vacilar
Con el olor a roca seca
Con el ojo sobre un mineral
Trato de tener mi rima cerca
Por si hace falta soñar.
Y no hago más que caminar
Cuando el alma se me va por una quena
Y me recibe el que ama de verdad
Coincido una vez más en lo mismo
Que para amar
Es necesario dejarse llevar
.......
Das el resultado
Dear
Y continuas con tus planes para el futuro
Ninguno para hoy
Scared
Así cuando tu me hablas de las cosas que no haces
Annoyed
Porque me recuerdas una parte de mi
……
Entre formulas de química
Y gráficos de autocad
Trato de no olvidar mi rima
Y esta se queda aquí sin vacilar
Con el olor a roca seca
Con el ojo sobre un mineral
Trato de tener mi rima cerca
Por si hace falta soñar.
viernes, enero 8
I
¿Hola amigo, tu mente esta conmigo?
¿Te has encontrado ya o aun estas perdido?
Palabras viajan, como viajeros somos
Lo de buenos, extraños y locos
Siempre nos quedo bien
Ahora, lo mió ya no es el destino
Lo sabias niño?
Eh entendido bien, en serio eh entendido
Que lo tuyo y lo mió
No esta listo para ser extendido
Si me preguntaras cuantos amaneceres mas
Te diría que eh perdido la noción del tiempo
Que lo mío nunca fue esperar
Pues en este mundo solo existen las letras, la música y el viento
Para que mas..
Si por alguna casualidad te preguntaras si aun te quiero
Pues claro que escucharías la afirmación o su eco,
Se que estoy lejos de ti , por eso lo digo
Pero la distancia no impedirá q te quiera (por siempre) mi amigo
Imaginándote ahora, como si estuvieras aquí
Escuchando mis canciones escuchándome a mi
Me siento feliz porque así puedo tenerte cerca,
Aunque solo sea un sueño….
como antes
recuerdas?
¿Te has encontrado ya o aun estas perdido?
Palabras viajan, como viajeros somos
Lo de buenos, extraños y locos
Siempre nos quedo bien
Ahora, lo mió ya no es el destino
Lo sabias niño?
Eh entendido bien, en serio eh entendido
Que lo tuyo y lo mió
No esta listo para ser extendido
Si me preguntaras cuantos amaneceres mas
Te diría que eh perdido la noción del tiempo
Que lo mío nunca fue esperar
Pues en este mundo solo existen las letras, la música y el viento
Para que mas..
Si por alguna casualidad te preguntaras si aun te quiero
Pues claro que escucharías la afirmación o su eco,
Se que estoy lejos de ti , por eso lo digo
Pero la distancia no impedirá q te quiera (por siempre) mi amigo
Imaginándote ahora, como si estuvieras aquí
Escuchando mis canciones escuchándome a mi
Me siento feliz porque así puedo tenerte cerca,
Aunque solo sea un sueño….
como antes
recuerdas?
sábado, enero 2
Reflejos
Tengo miedo…………me da ganas de levantarme de esta silla y tomar un cuchillo de la cocina para sentirme segura si escucho algún otro ruido extraño, miro a mi alrededor a ver si encuentro algo con que defenderme….. los sonidos siguen, como si alguien diera pasos sigilosos por el patio de adelante que solo tiene una puerta, otro y otro ruido, ahora parece como si algo leve hubiera chocado con la puerta, un cinturón talvez, esto es el colmo debo ir a ver que sucede, talvez piensen que no hay nadie en la casa y por eso se atrevieron a entrar, mi perro no ladra, talvez este afuera o talvez lo hayan privado, espero que sea lo primero, pero debo velar por mi, el perro se defiende solo, ahora mismo me levanto, camino unos pasos casi sin hacer ruido para poder escuchar algún movimiento, alguna respiración, algún latido, doy unos pasos hacia la cocina, pero parece que no hay nadie, me doy una vuelta casi sin respirar, y voy hacia la puerta que me comunica al patio, encuentro un seguro y lo pongo, justo cuando estoy cerrando la puerta, veo una mano que se acerca a tomar la cerradura, entonces agilizo mis sentidos, aseguro la puerta y me doy vuelta sin mas, estoy por salir corriendo, cuando un suspiro hace que mis pasos frenen, me paro ,todo esta en silencio y no escucho nada mas que mis latidos, talvez era mi perro pidiéndome auxilio, no podía dejarlo ahí moribundo, así que me armo de valor tomo un adorno de cerámica, y me acerco a la puerta, aunque estoy en un cuarto cerrado siento el viento y esta helado , son las 7 de la noche , saco el seguro, y es cuando veo de nuevo aquella mano, pero ahora me doy cuenta que es el reflejo de la mía, mi corazón se tranquiliza, y salgo pausadamente al patio oscuro, entonces de nuevo los ruidos se hacen presentes, miro a mi alrededor, y camino dirigida por los sonidos, preparando mi mano y la cerámica que sostenía, de pronto otro suspiro, y es cuando me doy cuenta que era mi perro moviendo la cola tendido sobre una bolsa de papel, temblando y suspirando por el frío de la noche de verano…..
Creo que debería de dejar de ver aquellos programas policiales; me alteran mucho los nervios.
.....................................
domingo, diciembre 27
Fragmento
A continuacion, una parte del libro q estoy leyendo....
si desean conmoverse mas, que.. Waltz of the Lost Dreams ... acaricie sus oidos mientras este fragmneto les acaria el alma....
Érase una vez una hermosa princesa llamada Momo, que vestía
de seda y terciopelo y vivía muy por encima del mundo, sobre
la cima de una montaña, cubierta de nieve, en un castillo de
cristal. Tenía todo lo que se puede desear, no comía más que
los manjares más finos y no bebía más que el vino más dulce.
Dormía sobre almohadas de seda y se sentaba en sillas de
marfil. Lo tenía todo, pero estaba completamente sola. Todo
lo que la rodeaba, la servidumbre, las camareras, gatos,
perros y pájaros e incluso las flores, todo, no eran más que
reflejos de un espejo. Porque resulta que la princesa Momo
tenía un espejo mágico grande, redondo y de la más pura
plata. Lo enviaba cada día y cada noche por todo el mundo. Y
el gran espejo flotaba sobre países y mares, sobre ciudades
y campos. La gente que lo veía no se sorprendía, sino que
decía: _Es la luna_. Y cada vez que el espejo volvía, ponía
delante de la princesa todos los reflejos que había recogido
durante su viaje. Los había bonitos y feos, interesantes y
aburridos, según como salía. La princesa escogía los que le
gustaban, mientras que los otros los tiraba simplemente a un
arroyo. Y los reflejos liberados volvían a sus dueños, a
través del agua, mucho más deprisa de lo que te imaginas. A
eso se debe que veas tu propia imagen reflejada cuando te
inclinas sobre un pozo o un charco de agua. A todo esto he
olvidado decir que la princesa Momo era inmortal. Porque
nunca se había mirado a sí misma en el espejo mágico. Porque
quien veía en él su propia imagen, se volvía, por ello,
mortal. Eso lo sabía muy bien la princesa Momo, y por lo
tanto no lo hacía. De ese modo vivía con todas sus imágenes,
jugaba con ellas y estaba bastante contenta. Pero un día, el
espejo mágico le trajo una imagen que le interesó más que
todas las otras. Era la imagen de un joven príncipe. Cuando
lo hubo visto le entró tal nostalgia, que quería llegar
hasta él como fuera. Pero, ¿cómo? No sabía dónde vivía, ni
quién era, no sabía ni siquiera cómo se llamaba. Como no
encontraba otra solución, decidió mirarse por fin en el
espejo. Porque pensaba: a lo mejor el espejo llevará mi
imagen hasta el príncipe. Puede que mire casualmente hacia
el cielo, cuando pase el espejo, y verá mi imagen. Acaso
siga el camino del espejo y me encuentre aquí. Así que se
miró largamente en el espejo y lo envió por el mundo con su
reflejo. Pero así, claro está, se había vuelto mortal. En
seguida oirás cómo sigue esta historia, pero primero he de
hablarte del príncipe. Este príncipe se llamaba Girolamo y
vivía en un reino fabuloso. Todos los que vivían en él
amaban y admiraban al príncipe. Un buen día, los ministros
dijeron al príncipe:
_Majestad, debéis casaros, porque así es como debe ser_.
El príncipe Girolamo no tenía nada que oponer, de modo que
llegaron al palacio las más bellas señoritas del país, para
que pudiera elegir una. Todas se habían puesto lo más guapas
posible, porque todas querían casarse con él. Pero entre las
muchachas también se había colado en el palacio un hada
mala, que no tenía en las venas sangre roja y cálida, sino
sangre verde y fría. Claro que eso no se le notaba, porque
se había maquillado con mucho cuidado. Cuando el príncipe
entró en el gran salón dorado del trono, para hacer su
elección, ella pronunció rápidamente un conjuro, de modo que
Girolamo no vio a nadie más que ella. Y además le pareció
tan hermosa, que al momento le preguntó si quería ser su
esposa. ——Con mucho gusto —dijo el hada mala—, pero pongo
una condición. ——La cumpliré —respondió Girolamo,
irreflexivo. ——Está bien —contestó el hada mala, y sonrió
con tal dulzura, que el desgraciado príncipe casi se marea—,
durante un año no podrás mirar el flotante espejo de plata.
Si lo haces, olvidarás al instante todo lo que es tuyo.
Olvidarás lo que eres en realidad y tendrás que ir al país
de Hoy, donde nadie te conoce, y allí vivirás como un pobre
diablo. ¿Estás de acuerdo? ——Si no es más que eso —exclamó
el príncipe Girolamo—, la condición es fácil. ¿Qué ha
ocurrido mientras tanto con la princesa Momo? Había esperado
y esperado, pero el príncipe no había venido. Entonces
decidió salir a buscarle ella misma. Devolvió la libertad a
todas las imágenes que tenía a su alrededor. Entonces bajó,
totalmente sola y en sus suaves zapatillas, desde su palacio
de cristal, a través de las montañas nevadas, hacia el
mundo. Recorrió todos los países, hasta que llegó al país de
Hoy. A estas alturas sus zapatillas estaban gastadas y tenía
que ir descalza. Pero el espejo mágico con su imagen seguía
flotando por el cielo. Una noche el príncipe Girolamo estaba
sentado en el tejado de su palacio dorado y jugaba a las
damas con el hada de la sangre verde y fría. De repente cayó
una gota diminuta sobre la mano del príncipe. ——Empieza a
llover —dijo el hada de la sangre verde. ——No —contestó el
príncipe—, no puede ser porque no hay ni una sola nube en el
cielo. Y miró hacia lo alto, directamente al gran espejo
mágico, plateado, que flotaba allí arriba. Entonces vio la
imagen de la princesa Momo y observó que lloraba y que una
de sus lágrimas le había caído sobre la mano. En el mismo
momento se dio cuenta de que el hada le había engañado, que
no era hermosa y que en sus venas sólo tenía sangre verde y
fría. Era a la princesa Momo a la que amaba en verdad. ——
Acabas de romper tu promesa —dijo el hada verde, y su cara
se crispó hasta parecer la de una serpiente— y ahora has de
pagarlo. Introdujo sus largos dedos verdes en el pecho de
Girolamo, que se quedó sentado como paralizado, y le hizo un
nudo en el corazón. En ese mismo instante olvidó que era el
príncipe Girolamo. Salió de su palacio y de su reino como un
ladrón furtivo. Caminó por todo el mundo, hasta que llegó al
país de Hoy, donde vivió en adelante como un pobre inútil
desconocido y se llamaba simplemente Gigi. Lo único que
había llevado consigo era la imagen del espejo mágico que
desde entonces quedó vacío. Mientras tanto, los vestidos de
seda y terciopelo de la princesa Momo se habían gastado.
Ahora llevaba un chaquetón de hombre, viejo, demasiado
grande, y una falda de remiendos de todos los colores. Y
vivía en unas ruinas. Aquí se encuentran un buen día. Pero
la princesa Momo no reconoce al príncipe Girolamo, porque
ahora es un pobre diablo. Tampoco Gigi reconoció a la
princesa, porque ya no tenía ningún aspecto de princesa.
Pero en la desgracia común, los dos se hicieron amigos y se
consolaban mutuamente. Una noche, cuando volvía a flotar en
el cielo el espejo mágico, que ahora estaba vacío, Gigi sacó
del bolsillo la imagen y se la enseñó a Momo. Estaba ya muy
arrugada y desvaída, pero aún así, la princesa se dio cuenta
en seguida que se trataba de su propia imagen. Y entonces
también reconoció, bajo la máscara de pobre diablo, al
príncipe Girolamo, al que siempre había buscado y por quien
se había vuelto mortal. Y se lo contó todo. Pero Gigi movió
triste la cabeza y dijo: ——No puedo entender nada de lo que
dices, porque tengo un nudo en el corazón y no puedo
acordarme de nada.
Entonces, la princesa Momo metió la mano en su pecho y
desató, con toda facilidad, el nudo que tenía en el corazón.
Y, de repente, el príncipe Girolamo volvió a saber quién
era. Tomó a la princesa de la mano y se fue con ella muy
lejos, a su país.
Una vez que Gigi hubo concluido, ambos callaron un ratito;
después Momo preguntó:
—¿Y después han sido marido y mujer?
—Creo que sí —dijo Gigi—, más tarde.
—¿Y han muerto mientras tanto?
—No —dijo Gigi con decisión—. Eso lo sé exactamente. El
espejo mágico sólo hacía a alguien mortal, cuando se miraba
en él a solas. Pero si se miran dos, vuelven a ser
inmortales. Y eso hicieron estos dos.
La luna se veía grande y plateada sobre los pinos negros y
hacía brillar misteriosamente las viejas piedras de las
ruinas. Momo y Gigi estaban sentados en silencio el uno al
lado del otro y se miraron largamente en ella: sintieron con
toda claridad que, durante ese instante, ambos eran
inmortales.
de Momo , Michael Ende
si desean conmoverse mas, que.. Waltz of the Lost Dreams ... acaricie sus oidos mientras este fragmneto les acaria el alma....
Érase una vez una hermosa princesa llamada Momo, que vestía
de seda y terciopelo y vivía muy por encima del mundo, sobre
la cima de una montaña, cubierta de nieve, en un castillo de
cristal. Tenía todo lo que se puede desear, no comía más que
los manjares más finos y no bebía más que el vino más dulce.
Dormía sobre almohadas de seda y se sentaba en sillas de
marfil. Lo tenía todo, pero estaba completamente sola. Todo
lo que la rodeaba, la servidumbre, las camareras, gatos,
perros y pájaros e incluso las flores, todo, no eran más que
reflejos de un espejo. Porque resulta que la princesa Momo
tenía un espejo mágico grande, redondo y de la más pura
plata. Lo enviaba cada día y cada noche por todo el mundo. Y
el gran espejo flotaba sobre países y mares, sobre ciudades
y campos. La gente que lo veía no se sorprendía, sino que
decía: _Es la luna_. Y cada vez que el espejo volvía, ponía
delante de la princesa todos los reflejos que había recogido
durante su viaje. Los había bonitos y feos, interesantes y
aburridos, según como salía. La princesa escogía los que le
gustaban, mientras que los otros los tiraba simplemente a un
arroyo. Y los reflejos liberados volvían a sus dueños, a
través del agua, mucho más deprisa de lo que te imaginas. A
eso se debe que veas tu propia imagen reflejada cuando te
inclinas sobre un pozo o un charco de agua. A todo esto he
olvidado decir que la princesa Momo era inmortal. Porque
nunca se había mirado a sí misma en el espejo mágico. Porque
quien veía en él su propia imagen, se volvía, por ello,
mortal. Eso lo sabía muy bien la princesa Momo, y por lo
tanto no lo hacía. De ese modo vivía con todas sus imágenes,
jugaba con ellas y estaba bastante contenta. Pero un día, el
espejo mágico le trajo una imagen que le interesó más que
todas las otras. Era la imagen de un joven príncipe. Cuando
lo hubo visto le entró tal nostalgia, que quería llegar
hasta él como fuera. Pero, ¿cómo? No sabía dónde vivía, ni
quién era, no sabía ni siquiera cómo se llamaba. Como no
encontraba otra solución, decidió mirarse por fin en el
espejo. Porque pensaba: a lo mejor el espejo llevará mi
imagen hasta el príncipe. Puede que mire casualmente hacia
el cielo, cuando pase el espejo, y verá mi imagen. Acaso
siga el camino del espejo y me encuentre aquí. Así que se
miró largamente en el espejo y lo envió por el mundo con su
reflejo. Pero así, claro está, se había vuelto mortal. En
seguida oirás cómo sigue esta historia, pero primero he de
hablarte del príncipe. Este príncipe se llamaba Girolamo y
vivía en un reino fabuloso. Todos los que vivían en él
amaban y admiraban al príncipe. Un buen día, los ministros
dijeron al príncipe:
_Majestad, debéis casaros, porque así es como debe ser_.
El príncipe Girolamo no tenía nada que oponer, de modo que
llegaron al palacio las más bellas señoritas del país, para
que pudiera elegir una. Todas se habían puesto lo más guapas
posible, porque todas querían casarse con él. Pero entre las
muchachas también se había colado en el palacio un hada
mala, que no tenía en las venas sangre roja y cálida, sino
sangre verde y fría. Claro que eso no se le notaba, porque
se había maquillado con mucho cuidado. Cuando el príncipe
entró en el gran salón dorado del trono, para hacer su
elección, ella pronunció rápidamente un conjuro, de modo que
Girolamo no vio a nadie más que ella. Y además le pareció
tan hermosa, que al momento le preguntó si quería ser su
esposa. ——Con mucho gusto —dijo el hada mala—, pero pongo
una condición. ——La cumpliré —respondió Girolamo,
irreflexivo. ——Está bien —contestó el hada mala, y sonrió
con tal dulzura, que el desgraciado príncipe casi se marea—,
durante un año no podrás mirar el flotante espejo de plata.
Si lo haces, olvidarás al instante todo lo que es tuyo.
Olvidarás lo que eres en realidad y tendrás que ir al país
de Hoy, donde nadie te conoce, y allí vivirás como un pobre
diablo. ¿Estás de acuerdo? ——Si no es más que eso —exclamó
el príncipe Girolamo—, la condición es fácil. ¿Qué ha
ocurrido mientras tanto con la princesa Momo? Había esperado
y esperado, pero el príncipe no había venido. Entonces
decidió salir a buscarle ella misma. Devolvió la libertad a
todas las imágenes que tenía a su alrededor. Entonces bajó,
totalmente sola y en sus suaves zapatillas, desde su palacio
de cristal, a través de las montañas nevadas, hacia el
mundo. Recorrió todos los países, hasta que llegó al país de
Hoy. A estas alturas sus zapatillas estaban gastadas y tenía
que ir descalza. Pero el espejo mágico con su imagen seguía
flotando por el cielo. Una noche el príncipe Girolamo estaba
sentado en el tejado de su palacio dorado y jugaba a las
damas con el hada de la sangre verde y fría. De repente cayó
una gota diminuta sobre la mano del príncipe. ——Empieza a
llover —dijo el hada de la sangre verde. ——No —contestó el
príncipe—, no puede ser porque no hay ni una sola nube en el
cielo. Y miró hacia lo alto, directamente al gran espejo
mágico, plateado, que flotaba allí arriba. Entonces vio la
imagen de la princesa Momo y observó que lloraba y que una
de sus lágrimas le había caído sobre la mano. En el mismo
momento se dio cuenta de que el hada le había engañado, que
no era hermosa y que en sus venas sólo tenía sangre verde y
fría. Era a la princesa Momo a la que amaba en verdad. ——
Acabas de romper tu promesa —dijo el hada verde, y su cara
se crispó hasta parecer la de una serpiente— y ahora has de
pagarlo. Introdujo sus largos dedos verdes en el pecho de
Girolamo, que se quedó sentado como paralizado, y le hizo un
nudo en el corazón. En ese mismo instante olvidó que era el
príncipe Girolamo. Salió de su palacio y de su reino como un
ladrón furtivo. Caminó por todo el mundo, hasta que llegó al
país de Hoy, donde vivió en adelante como un pobre inútil
desconocido y se llamaba simplemente Gigi. Lo único que
había llevado consigo era la imagen del espejo mágico que
desde entonces quedó vacío. Mientras tanto, los vestidos de
seda y terciopelo de la princesa Momo se habían gastado.
Ahora llevaba un chaquetón de hombre, viejo, demasiado
grande, y una falda de remiendos de todos los colores. Y
vivía en unas ruinas. Aquí se encuentran un buen día. Pero
la princesa Momo no reconoce al príncipe Girolamo, porque
ahora es un pobre diablo. Tampoco Gigi reconoció a la
princesa, porque ya no tenía ningún aspecto de princesa.
Pero en la desgracia común, los dos se hicieron amigos y se
consolaban mutuamente. Una noche, cuando volvía a flotar en
el cielo el espejo mágico, que ahora estaba vacío, Gigi sacó
del bolsillo la imagen y se la enseñó a Momo. Estaba ya muy
arrugada y desvaída, pero aún así, la princesa se dio cuenta
en seguida que se trataba de su propia imagen. Y entonces
también reconoció, bajo la máscara de pobre diablo, al
príncipe Girolamo, al que siempre había buscado y por quien
se había vuelto mortal. Y se lo contó todo. Pero Gigi movió
triste la cabeza y dijo: ——No puedo entender nada de lo que
dices, porque tengo un nudo en el corazón y no puedo
acordarme de nada.
Entonces, la princesa Momo metió la mano en su pecho y
desató, con toda facilidad, el nudo que tenía en el corazón.
Y, de repente, el príncipe Girolamo volvió a saber quién
era. Tomó a la princesa de la mano y se fue con ella muy
lejos, a su país.
Una vez que Gigi hubo concluido, ambos callaron un ratito;
después Momo preguntó:
—¿Y después han sido marido y mujer?
—Creo que sí —dijo Gigi—, más tarde.
—¿Y han muerto mientras tanto?
—No —dijo Gigi con decisión—. Eso lo sé exactamente. El
espejo mágico sólo hacía a alguien mortal, cuando se miraba
en él a solas. Pero si se miran dos, vuelven a ser
inmortales. Y eso hicieron estos dos.
La luna se veía grande y plateada sobre los pinos negros y
hacía brillar misteriosamente las viejas piedras de las
ruinas. Momo y Gigi estaban sentados en silencio el uno al
lado del otro y se miraron largamente en ella: sintieron con
toda claridad que, durante ese instante, ambos eran
inmortales.
de Momo , Michael Ende
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Manos Hatzidakis,
Michael Ende,
Momo,
musica
domingo, diciembre 6
A lo lejos alguien canta
La inmensidad de una brecha, esta directamete relacionada con la profundidad de su abismo
Reclinada sobre una columna, atendiendo a lo que la naturaleza le muestra,
una idea en un espacio en blanco, como tinta sobre papel,
dibuja situaciones extrañas en el.
Central
academia
alguien organizando
una pizarra
un par de enternados
una paloma cruzando.
Vuelo de aves
ramas fatales
vientos que bambolean ideales
gente interactuando
pocas observando
y una niña corriendo sella un cuadro.
Saludo a quien no me ve
y quien no me ve responde
mientras una hormiga
perdida
se encuentra con mis ojos.
PD1:
La paloma se quedo dormida en medio del camino,
un guitarrista la despierta
y a una columna se va
a continuar su siesta
PD2:
La paloma sufre de inmsonmio
o teme volver a dormir y que alguien la despierte.
Reclinada sobre una columna, atendiendo a lo que la naturaleza le muestra,
una idea en un espacio en blanco, como tinta sobre papel,
dibuja situaciones extrañas en el.
Central
academia
alguien organizando
una pizarra
un par de enternados
una paloma cruzando.
Vuelo de aves
ramas fatales
vientos que bambolean ideales
gente interactuando
pocas observando
y una niña corriendo sella un cuadro.
Saludo a quien no me ve
y quien no me ve responde
mientras una hormiga
perdida
se encuentra con mis ojos.
PD1:
La paloma se quedo dormida en medio del camino,
un guitarrista la despierta
y a una columna se va
a continuar su siesta
PD2:
La paloma sufre de inmsonmio
o teme volver a dormir y que alguien la despierte.
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